A 20 años de Cromañón: El recuerdo imborrable de una tragedia que cambió a Buenos Aires.
Hoy se cumplen 20 años de la Tragedia de Cromañón, un aniversario que nos golpea fuerte y obliga a la reflexión sobre la seguridad en eventos masivos. Aunque la tragedia ocurrió en Balvanera, vos sabés bien que un evento de esta magnitud resuena en toda la Ciudad, incluso acá en nuestra Comuna 14. La memoria de lo ocurrido hace dos décadas sigue muy presente en el debate público sobre la noche, los controles y el rol del Estado, temas que nos tocan de cerca en Palermo, donde tenemos una concentración de locales gastronómicos y boliches importante.
La gestión de la seguridad en la Ciudad es un tema sensible que se pone a prueba constantemente. Hace muy poco, lo vimos con el megaoperativo por la final de la Copa Libertadores, que si bien tuvo su epicentro en Núñez, generó un efecto dominó de cortes, desvíos y presencia policial masiva que se sintió con fuerza en nuestros límites, alterando la rutina del barrio, pero manteniendo el orden. Este tipo de eventos masivos, aunque no son tragedias, exigen una logística sin precedentes y nos recuerdan la importancia de la planificación previa y el control riguroso para garantizar que no haya incidentes graves, tal como sucedió en aquella final, donde se logró un balance positivo en materia de seguridad.
La conmemoración de los 20 años no es solo un recuerdo, es una exigencia de no olvidar. De hecho, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires construyó un paseo peatonal para recordar a las víctimas, un espacio de memoria con placas y fotografías ubicado en la mano de enfrente de donde estaba la ex discoteca. Si bien ese memorial no está en nuestra comuna, la discusión sobre el espacio público, la seguridad y la memoria histórica forma parte de la agenda de los vecinos de Palermo, que a diario se mueven por la Ciudad y participan de estas discusiones.
Para vos, como vecino, la fecha sirve para reafirmar la necesidad de estar atentos a los protocolos de seguridad en los lugares que frecuentamos. La Comuna 14, con su constante afluencia de gente por ser un polo gastronómico y comercial clave, tiene que seguir exigiendo y absorbiendo la presión logística que implican estos movimientos masivos. El objetivo es que las calles y avenidas, como las que rodean el Parque Tres de Febrero o la Avenida Lugones, siempre recuperen su ritmo habitual sin tener que lamentar incidentes, marcando un precedente de prevención y control.


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